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BOICOTEA LOS PRODUCTOS ESTADOUNIDENSES DERIVADOS DEL PETROLEO

A pesar de la afirmación de la administración Bush de que la guerra propuesta contra Iraq es solamente sobre armas de destrucción masiva, en el fondo está la necesidad de Bush de asegurar una reserva continua de petróleo barato.

Aunque el petróleo no es el único factor motivador de la preparación de Bush para la guerra, la dependencia de Estados Unidos del petróleo del medio oriente esta jugando un papel determinante en el conflicto de la región.

Iraq cuenta con el 10% de la reserva mundial de petróleo (112 billones de barriles), secundado solamente por Arabia Saudita. Esta cantidad alcanza para 16 años de consumo en Estados Unidos. Corrientemente Iraq solo produce una fracción de su potencial. Además, existen grandes sectores del territorio iraquí que nunca han sido explorados por lo que existe una buena posibilidad de que su actual reserva sea aun mayor. El departamento de energía de Estados Unidos recientemente confirmó que el costo de producción del petróleo de Iraq es uno de los más bajos del mundo por lo que este es un prospecto altamente atractivo.

Ahora, la Política Energética de Estados Unidos esta determinando el camino para la Política Exterior de la nación. Todavía hay rutas alternativas. Como dijo Peter Hain, Ministro de la Oficina de Estado de Asuntos Exteriores del Reino Unido: No hay mejor forma de mejorar nuestra seguridad energética y así mismo incrementar nuestra habilidad para perseguir nuestros mayores objetivos de la política exterior, que encontrando formas innovadoras de reducir nuestra dependencia del petróleo como combustible de transporte. Haciendo esto habría también el beneficio agregado de hacer avanzar otros objetivos de las políticas interna y externa, particularmente esos relacionados con la calidad del aire y los cambios del clima.

ExxonMobil/Esso

La compañía que más ha hecho para mantener pegado a los Estados Unidos al petróleo ha sido ExxonMobil (conocida también como Esso). Con el objetivo de mantener su negocio de combustibles fosiles, ExxonMobil ha pasado, la ultima decada, saboteando la acción internacional sobre el cambio climático y dirigiendo la política de Clima y Energía de Estados Unidos. Esta ha hecho esfuerzos concertados para desestimar el consenso científico sobre el cambio climático, y sigue estropeando a los responsables de elaborar las políticas publicas sobre las implicaciones económicas de la reducción de la temperatura del globo terráqueo. la tierra. ExxonMobil ha fundado, además "Climate Sceptic" científicos y grupos industriales de frente para hacer promoción y trabajar a su favor. Cuando Bush se retiró del Protocolo de Kyoto en el 2001, ExxonMobil fue el arquitecto de dicha decisión.

Para mayor información:
Stop Esso

ChevronTexaco

Esta es otra gran multinacional estadounidense, localizada en Texas, la cual ya esta siendo boicoteada por su mal récord en lo medioambiental y en derechos humanos. ChevronTexaco también espera obtener una parte significante después del cambio de régimen en Iraq.

Para Mayor información:
Corporate Watch: ChevronTexaco boycott


Compañías petroleras evalúan el potencial de Irak
Un montón de oportunidades esperan ante la caída de Hussein, comenzando con la reconstrucción.

Por Thaddeus Herrick, The Wall St Journal, lunes 13 de enero de 2003.

Con la posibilidad de una guerra en Irak, las compañías petroleras han comenzado a planificar y a prepararse para el día en que al fin tendrán una oportunidad para trabajar en uno de los países más ricos en petróleo del mundo.

Ejecutivos están manteniendo reuniones con oficiales de la administración de Bush, el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado con la intención de buscar el mejor camino para una rápida vuelta a la producción de la industria petrolera iraquí, a continuación de una probable guerra, han dicho voceros de la industria.

Con reservas superadas solamente por Arabia Saudita, Irak podrá ofrecer a la industria internacional del petróleo una enorme oportunidad en caso de que una guerra derribara a Saddam Hussein. Pero el primer botín se lo llevarán compañías que necesitan mantener operando a una industria petrolera iraquí técnicamente desgastada, especialmente si han sido adicionalmente dañadas en una guerra. Compañías de la industria petrolera como la Halliburton Co., en la cual el vicepresidente Dick Cheney prestó servicios como su Jefe Ejecutivo, y Schlumberger Ltd. son favoritas para lograr tomar la mayor parte de los 1.500 millones de dólares en contractos para reconstruir pozos y cañerías en los lugares de producción, de acuerdo a un informe producido por el Deutsche Bank.

Los mayores productores de petróleo y gas no van a ser dejados de lado. “Irak es muy rico en potencia”, ha dicho Fadhil Chalabi, quien fuera tiempo atrás secretario general en funciones en la OPEP y oficial de la industria petrolera iraquí, y que es en el momento director ejecutivo del Centro de Estudios de Energía Global en Londres. “Habrá lugar para todos”.

Mientras que la administración de Bush es reacia a ser vista como que hace la guerra por el petróleo, voceros de la industria han dicho que Washington se está respaldando fuertemente en la experiencia de la industria petrolera de la nación a fin de estar preparada para enfrentarse a su principal prioridad posguerra: la creación de un nuevo régimen con las ganancias del petróleo.

“Si vamos a la guerra, no es por el petróleo”, ha dicho Larry Goldstein, presidente de la Petroleum Industry Research Foundation de Nueva York. “Pero el día en que termine la guerra, todo tendrá que ver con el petróleo”.

Irak produce 2,8 millones de barriles de petróleo al día, a pesar de que la infraestructura de la industria ha recibido una pequeña inversión desde el conflicto Irán-Irak y la Guerra del Golfo en 1990. Lo que es más, se cree que Irak a ocasionado daños considerables a sus tres mayores campos petrolíferos en años recientes con una política de detener y recomenzar la producción; algunos informes indican que sus tuberías, puertos y estaciones de bombeo se encuentran en estado de total deterioro.

Prestando debida atención, por ejemplo a la modernización de los sistemas de inyección para pozos inundados de agua, expertos de la industria han dicho que Irak podría estar produciendo un millón de barriles adicionales al día en el curso de los próximos dos años. Con serias inversiones, han dicho también que el país podría estar produciendo 6 millones de barriles al día dentro de cinco años.

Directivos de la industria han dicho que la administración de Bush se propone seriamente asegurarse los campos petroleros de Irak y proceder a su rehabilitación. Han dicho también que personal de Cheney organizó una reunión informativa el pasado octubre con ejecutivos de la industria, tales como Exxon Mobil Corp, Chevron Texaco Corp, ConocoPhilipps y Halliburton entre otras compañías presentes. Pero tanto la administración de Bush como las compañías niegan que dicha reunión se llevara a cabo.

Desde entonces, han dicho directivos de la industria, el Departamento de Defensa, el Departamento de Estado y la administración Bush han buscado asesoramiento, formal e informal, de ejecutivos y expertos de la industria de los mejores métodos para reparar a la industria petrolera de Irak.

Una posibilidad presenta a los campos petroleros de Irak sobreviviendo a la guerra sin mayores daños. Pero en el caso de que Saddam Hussein incendiara los pozos petroleros como un acto de desafío, como algunos han sugerido, expertos de la industria han dicho que empresas constructoras como el Grupo Bechtel, estarían interesados en jugar un papel en la reconstrucción. Este tipo de compañías jugaron un papel muy importante en la reconstrucción de la industria petrolera de Kuwait, luego de que Saddam Hussein procediera a su destrucción durante la Guerra del Golfo.

Otros posibles ganadores en la industria petrolera, de acuerdo al informe del Deutsche Bank serían Baker Hughes Inc, BJ Services y Weatherford International Ltd.

La industria podría enfrentarse también a altos costos, sobre todo si cualquier acción militar afectara a otros negocios en la región. Halliburton ha dicho que sufrieron grandes pérdidas en Kuwait, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, antes y durante la Guerra del Golfo, y que restaurando a los pozos petroleros no compensó las pérdidas sufridas.

Sin necesidad de una guerra, el Deutsche Bank predice que retirar las sanciones de las Naciones Unidas llevarán a una apertura del sector petrolero de Irak, pero quizás no a compañías norteamericanas. Mientras que las sanciones de las Naciones Unidas han prevenido inversiones extranjeras a gran escala, Saddam Hussein ha firmado contractos de producción por 38 mil millones de dólares, incluyendo contractos con la China National Petroleum Co. y un consorcio ruso liderado por LUKoil, contracto este último, que fuera posteriormente cancelado. Irak también ha firmado memorandos con menos obligaciones contractuales con Total Fina Elf SA, de Francia y ENI SPA de Italia, entre otras.

Estas compañías están predestinadas a prosperar en el caso de que Saddam Hussein permanezca en el poder, mientras que se espera por otro lado, que una victoria militar de los EE.UU. dará a compañías tales como ExxonMobil y Chevron Texaco una ventaja indisputable. Y mientras siguen negando que se reúnen con funcionarios de la administración, ejecutivos de la industria han reconocido que la industria petrolera y el gobierno tienen una historia de compartir información, como durante la Guerra del Golfo cuando Saddam Hussein estaba destruyendo los campos petrolíferos.

Copyright: The Wall St Journal

 


Last update : October 2004 • Campaign and Press Enquiries